El tiempo es Ahora

La
Naturaleza nos invita a relacionarnos con la belleza
Observar la infinidad del cielo
Sentir la tibieza del sol
Escuchar el canto de los pájaros
Percibir la fragancia envolvente de las flores y la multiplicidad
de sus colores
Para
contemplar y tomar conciencia de la divinidad de la Naturaleza,
descubrir la totalidad de su belleza es necesario presencia,
estar despierto .
.
Platón
en su libro V de La Republica dice:
“…aquel que cree que lo bello existe en
sí mismo, y es capaz de percibir lo bello, ya sea
en lo que es bello de suyo, ya sea en las cosas que participan
de su esencia, sin confundirlas con lo bello, ni lo bello
con ellas, ¿te parece que vive despierto o en sueños?
-Muy despierto contestó
Más
allá de las formas externas, de las apariencias,
hay algo profundo, la esencia, que solo se nos revela
cuando estamos presentes
¿Cuál
es el mayor obstáculo para estar presentes?
El
filósofo Descartes decía “Pienso,
luego existo”, equiparaba el pensar con el ser,
la identidad con el pensamiento.
En
relación a dicha aseveración podemos señalar
que la dificultad se presenta cuando nos identificamos
con la mente. Esta crea una pantalla opaca de conceptos,
etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones
que se interpone entre uno y uno mismo, entre uno y los
otros, entre uno y la naturaleza, produciendo una separación,
dejando de lado el estado de totalidad, olvidando que
detrás de las formas somos uno con todo lo que
es.
El predominio de la mente es una etapa en la evolución
de la conciencia, la mente pensante debe utilizarse cuando
se la necesita, de forma enfocada y efectiva, concentrada,
con fines prácticos por ejemplo: análisis
y síntesis de información, y al terminar
la tarea hay que dejarla. Muchas veces se utiliza la mente
para albergar pensamientos de manera constante, la mayoría
de ellos de forma repetitiva, negativa, causando pérdida
de energía vital.
Estos pensamientos rondan entre mantener vivo el pasado,
proyectar el futuro para asegurar la supervivencia, buscar
algún alivio o realización, y el presente
solo se reduce a un medio para lograr un fin, un fin que
está proyectado por la mente en lo que vendrá.
Este ruido mental arroja una sombra de temor y de sufrimiento
e impide encontrar el estado de quietud interior.
La
mente utilizada adecuadamente está a nuestro servicio.
Estamos al servicio de la mente, cuando la utilizamos
inadecuadamente.
Los
grandes científicos han dicho que sus logros creativos
llegaron en un momento de silencio mental. La no-mente
es conciencia sin pensamiento, solo de esta forma es posible
pensar creativamente, el pensamiento tiene poder real.
No solo es el fin del sufrimiento y del conflicto continuo
interior y exterior, sino que también es un estado
de totalidad, de estar en unión y en paz con la
vida en sus aspectos manifestados, el mundo, así
como con la vida no manifestada, con lo más profundo,
el Ser.
Es
necesario abandonar por un tiempo la mente, los problemas,
los pensamientos del pasado y del futuro, el conocimiento
adquirido, lograr que la mente esté serena, en
ese momento se empieza a observar al que piensa, se asciende
a un nivel más alto de conciencia. Así se
puede mirar y ver, oír y escuchar, darnos cuenta
que hay un vasto reino de inteligencia más allá
del pensamiento, que éste es solo un minúsculo
aspecto de esa inteligencia, descubrimos que la belleza,
el amor, la creatividad, la alegría, la paz interior
surgen de un lugar mas allá de la mente. Comenzamos
a despertar.
¿Cómo
elevarse por encima del pensamiento?
Observar
al que piensa. Oír la voz que resuena en la cabeza,
estar allí como si fuese un testigo, escucharla
imparcialmente, no juzgar ni condenar lo que se oye.
Cuando se escucha el pensamiento, este pierde su poder
y rápidamente llega la calma, ya no se le da energía
a la mente por medio de la identificación con ella.
Cuando el pensamiento pierde fuerza, se experimenta un
espacio de no-mente, quietud y paz, es el comienzo del
estado natural de percepción de la unidad con el
Ser, que antes estaba oscurecida por la mente, aparece
una nueva dimensión de conciencia.
En este estado de unión interior, se está
mas alerta, despierto, completamente presente, aumentan
las frecuencias de vibración del campo de energía
que da vida al cuerpo físico, se crea un estado
de conciencia pura, se siente su propia presencia con
intensidad y gozo.
Dirigir
el foco de atención hacia el Ahora, vivir el instante.
Al apartarse la conciencia de la actividad de la mente,
se crea una zona de no-mente, se está en meditación.
En la vida cotidiana transformar una actividad rutinaria
en una acción meditativa, por ejemplo es prestar
completa atención, cuando comemos a los alimentos,
al acto de comer; cuando respiramos al inspirar y exhalar,
centrarnos en el respirar.
Cuando la conciencia se dirige hacia fuera surgen la mente
y el mundo. Cuando se dirige hacia dentro vuelve a su
origen, a su fuente, es una sensación de presencia
silenciosa, de armonía, la luz de la sabiduría
se vuelve mas intensa. Es el encuentro con la belleza
interior.
Tómate tiempo para estar
a solas, para estar sereno, sentir, conocer y amar.
Observa simplemente las bellezas de un glorioso amanecer
o un crepúsculo.
Tienes que ver la Naturaleza irrumpiendo y convirtiéndose
en un capullo.
Sólo detente y tómate tiempo para abrir
los ojos —mirar y ver— y regocijarte en lo
que ves.
Las bellezas están a tu alrededor para alegrar
tu alma, elevar tus pensamientos, poner alegría
y luz en tu vida.
Tómate tiempo para buscar profundamente en tu interior
y encontrarte con tu Ser.
Ver lo divino en todo lo que está sucediendo, en
las verdades que se manifiestan a tu alrededor y agradecer
por ello.
Tómate tiempo para disfrutar plenamente de la vida.
Si bien vale hacerlo, hazlo Ahora ¿Por qué
esperar?
“Palpó
el vértigo de lo profundo, vivió la originalidad,
la iniciativa,
la creatividad.
Experimentó las honduras de la perfección:
llegar hasta el final de lo emprendido,
llegar hasta la raíz,
el manantial de su propio ser.
Ya no se trataba tanto de buscar la libertad,
como de ser libre.
Y se entregó apasionadamente
a ser ella misma,
sin ataduras ni temores”
Fragmento
de Juan Salvador Gaviota de Richard Bach
Bibliografía
consultada:
Bach, R.- Juan Salvador Gaviota
Platón.- La República
Tolle, E.- El Poder del Ahora
Tolle, E.- Practicando el poder del Ahora.