DE TIEMPO EN TIEMPO
…fin y comienzo de un año...
…tiempo circular...
… el tiempo de la alimentación…
… tiempo eterno…
Los festejos navideños, la despedida
del año y la bienvenida al año nuevo nos hacen
reflexionar en el cambio, en lo fugaz del tiempo, todo pasa
de un momento a otro y se lo lleva todo, esto que puede
ser un consuelo cuando se sufre porque pensamos “esto
pasará”, sucede todo lo contrario cuando se
está muy bien y muy feliz y deseamos “que esto
sea así para siempre”.
El
alba siempre da lugar al mediodía y la noche oscura
siempre recibe la luz del nuevo día. El tiempo se
desvanece mientras lo vivimos. También hay un tiempo
eterno, donde nada se pierde ni se olvida, los sucesos de
la vida no desaparecen, quedan todos en el templo de la
memoria, en el alma.
Ouspensky
en el Nuevo Modelo del Universo alude a la cuestión
del tiempo: “El nombre del ángel es el Tiempo,
dijo la voz. En la frente tiene el círculo, signo
de la eternidad y de la vida. En las manos del ángel
hay dos jarras, una de oro y otra de plata. Una jarra es
el pasado, la otra, es el futuro. El arco iris que va de
una a la otra es el presente. Como puedes ver, discurre
en ambos sentidos. Es el tiempo en su aspecto incomprensible
para el hombre. Los hombres piensan que todo fluye constantemente
en una dirección. No ven como todo se une eternamente,
lo que viene del pasado y lo que viene del futuro, ni que
el tiempo es una diversidad de círculos que giran
en distintos sentidos. Comprende este secreto y aprende
a distinguir las corrientes contrapuestas en el río
del arco iris del presente”
Espacio
y Tiempo
La
Tierra se traslada alrededor del Sol, porque el sol tiene
un cuerpo mayor que la tierra, por lo tanto la Tierra al
ser atraída por el Sol gira en forma de elíptica
y tarda un año en completar su órbita alrededor
del Sol
El movimiento de rotación de la tierra marca la diferencia
entre el día y la noche. Los días no son enteramente
iguales.
El tiempo también se mide en ciclos o estaciones:
el solsticio de invierno y el solsticio de verano; el equinoccio
de primavera y de otoño.
El tiempo calendario tenía un uso principalmente
religioso para recordar las festividades y agrícola
para indicar el tiempo de siembra y cosecha. Los calendarios
solares son de 365 días y los calendarios lunares
se rigen por el ciclo de la luna. La Navidad esta de acuerdo
al calendario solar, pues se fija 3 días después
del 21 de diciembre (solsticio de verano o invierno) .
Para la Teoría de la Relatividad, formulada por Einstein
en 1905, el tiempo y la duración de los procesos
dependen del observador, considera al tiempo como una dimensión
más del espacio.
Según esta concepción el concepto espacio-tiempo
no es independiente, considera las tres dimensiones del
espacio (alto-ancho-largo) y la variable del tiempo para
comprender los fenómenos que ocurren en el Universo,
se expresa como “espacio de cuatro dimensiones”
o “cuarta dimensión”
El
tiempo es una realidad anterior al espacio
El
Universo lleva ordenándose y creciendo miles y millones
de años y no ha parado de ordenarse ni crecer, si
nos centramos en el presente podemos decir que en el futuro
el Universo será más grande y más perfecto
y si viajamos hacia atrás en el tiempo iría
menguando y menguando hasta quedar reducido su espacio hasta
llegar a la semilla que le dio su origen y si seguimos retrocediendo
aún mas en el tiempo se llegaría a un tiempo
en que el Universo no habría comenzado a ocupar espacio,
sería un lugar en el tiempo , un lugar que no está
en este Universo. Podemos observar entonces que el Universo
ha comenzado su desarrollo en un lugar del tiempo, por lo
tanto el tiempo es una realidad anterior al espacio
Todos los espacios se desarrollan dentro de espacios más
amplios, por lo tanto el Universo se desarrolla dentro de
un espacio mucho mayor, un espacio que tiene más
tiempo.
Si retrocedemos en el tiempo de vida de un ser humano llegamos
al estado fetal en un espacio reducido y al retroceder en
el tiempo del feto, el espacio que ocupa se iría
reduciendo hasta su origen celular, su semilla, y antes
de la semilla sólo había un espacio mayor
que es el vientre materno, un espacio que tiene mas tiempo,
el tiempo de la madre. De modo la semilla del tiempo contiene
dimensionado todo el espacio
La semilla del tiempo que contiene el desarrollo del orden
de todos los espacios del Universo, es como una semilla
que alberga en su interior una multitud de semillas, un
orden mayor que contiene multitud de órdenes menores.
La semilla universal comienza su desarrollo en el espacio.
El Universo se expande en todas las direcciones girando
siempre alrededor de su centro y se mide por el tiempo la
distancia cada vez mayor del centro hasta sus límites.
En el Universo se pueden medir las tres dimensiones y la
dimensión del tiempo. Cuanto mas crece el Universo
en sus tres dimensiones mayor es la distancia entre el centro
y sus límites, es decir mayor es el tiempo del Universo
al igual que en un feto en su desarrollo se pueden medir
las tres dimensiones de su cuerpo y el tiempo de gestación.
Podemos arribar a la siguiente conclusión así
como el feto al cumplir su desarrollo, su tiempo de gestación
abandonan el útero materno y nacen a un espacio mayor;
el Universo al terminar su propia perfección podría
nacer a un espacio mas grande, a una realidad mayor donde
los Universos nacen después de un período
de gestación. El espacio que tuvo un principio en
el tiempo tendrá un final en el tiempo
El
ser humano en su caminar por el tiempo va descubriendo su
conciencia de Unidad
El
tiempo surge en nuestra conciencia como consecuencia de
la polaridad que divide a la unidad, en yin-yang, izquierdo
y derecho, en lógico e ilógico, noche y día.
El tiempo es un fenómeno de nuestra conciencia que
nosotros proyectamos al exterior. Creemos que el tiempo
puede existir con independencia de nosotros. Imaginamos
el curso del tiempo como algo lineal y en un solo sentido,
como una recta por la cual transita de un punto llamado
pasado a otro llamado futuro y pasamos por alto el punto,
el instante mismo que llamamos presente
Por la curvatura esférica del espacio, toda línea
recta, si la prolongamos hasta el infinito, acabará
por cerrarse en un círculo (Geometría de Riemann).
Por lo tanto cada línea recta es un arco de una circunferencia.
Si trasladamos esta teoría al eje del tiempo podremos
observar que ambos extremos de la línea del tiempo,
pasado y futuro se encuentran al cerrarse el círculo
en un punto que es el ahora, el presente.
Cada
cultura posee una representación particular de la
sucesión histórica y cada persona, desde su
nacimiento, está acostumbrado a la concepción
del tiempo aceptada por quienes la rodean, y muchas veces
no es capaz de imaginar que existe otras maneras de concebir
el tiempo y que resulte tan lógica y natural como
la de ella, no sospecha que se ha aceptado inconscientemente
dicho concepto del tiempo y sus implicancias en la vida
cotidiana.
Si
se percibe la profunda diferencia entre el tiempo moderno
y el tiempo vivido por nuestros antepasados se puede comprender
que el progreso ha afectado el tiempo de la misma manera
que ha afectado a la naturaleza. El agua, el aire, la vegetación,
la belleza y el tiempo han sido malgastado por no considerárselos
vitales y destructibles.
Se
ha empleado el tiempo de manea irresponsable. La pre-ocupación
por el cómo y el cuándo en la sociedad moderna
alejó al hombre del por qué y el para qué
vive o el por qué y para qué actúa
de una manera determinada, el hombre se ha vuelto superficial,
impaciente, siente la escasez de tiempo y vive presionado,
sin alegría, descuida su alimentación, atenta
contra el sentido de la vida.
Así
como tenemos que aprender a cuidar la naturaleza, aprender
a alimentarnos, también tenemos que aprender a cuidar
nuestro propio tiempo, aprender a darnos el tiempo para
la reflexión, para restablecer el equilibrio, el
bienestar y la felicidad
Reflexionemos en este tiempo:
•
El tiempo vivido: el balance del año
• El tiempo nuevo: proyectos, metas, objetivos
• El tiempo de la alimentación:
¿Cuánto tiempo dedicamos a nuestra alimentación?
Elegir los alimentos
Planificar el menú
Cocinar
Comer
Esta
alquimia del tiempo en el Presente, es símbolo de
auto-creación, nueva vida y unidad
Herman
Hesse en su obra Siddharta trata en muchos pasajes el tema
de la no existencia del tiempo: “… el río
es el mismo en todas partes… y para él sólo
hay presente, ni la sombra pasado, ni la sombra futuro.
Eso es, dijo Siddharta. Y cuando lo descubrí contemplé
mi vida y vi que también era un río, y el
Siddharta niño solo era separado del Siddharta hombre
y del Siddharta anciano por sombras, no por cosas reales.
Los anteriores nacimientos de Siddharta tampoco eran pasados
y su muerte y su regreso a Brama no eran futuros. Nada fue
ni nada será, todo es, todo tiene ser y presente
“
Cuando
se llega a comprender que el tiempo ni la linealidad existen
fuera de nuestra mente, se comprende también que
todo se resuelve en nuestra mente, en la integración,
en la unión mística, en la fusión de
los opuestos. En un tiempo de comunicación entre
las dualidades de la vida previamente experimentadas se
logra entender que ambos polos se integran, en vez de la
noche oponerse al día, la oscuridad suprimir la luz,
el antes y el después trabajan juntos para crear
el todo unificado, cambiándose el uno en el otro
en un proceso sin fin, cada uno conteniendo en su núcleo
la semilla del opuesto.
El
tiempo de la Unidad, el tiempo del Presente
La
realidad final del Universo es el tiempo, la cuarta dimensión,
la Luz Eterna
Se percibe el tiempo en esta dimensión como una realidad
nueva a cada instante, un ahora siempre nuevo, que nos va
descubriendo el futuro paso a paso , mientras a igual velocidad
nos va ocultando el pasado, de tal modo que a cada instante
nos movemos al instante siguiente, vivimos en el aquí-ahora.
Este
es el misterio que encierra el enigma del espacio-tiempo
universal
El
tiempo, realidad fija y eterna dentro de la cuál
está creciendo nuestro Universo.
Todo
viene por el tiempo y todo se lo lleva el tiempo.
El
tiempo eterno es presencia ininterrumpida
Fuente
bibliográfica consultada:
- El escriba del tao. La cuarta dimensión.
- Dethlefsen.T y Dahlke R.- La enfermedad como camino. P&J
editores. 1991
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